¿Dietas iguales para todos? La importancia de conocer nuestro metabolismo

NACIONALES 23 de octubre de 2016 Por clarin.com
¿Qué es el metabolismo? ¿Qué tipo de cuerpos consumen más energía? ¿En qué etapas de la vida quemamos más calorías naturalmente? Informate para organizar mejor tu estilo de alimentación.
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Transitamos el siglo de la moda, miles de mujeres siguen un estandarte de belleza y tienen una imagen corporal que desean alcanzar sometiéndose a tendencias populares para verse mejor. Es muy común escuchar entre pacientes que están haciendo la misma dieta que otra persona y a ellas no les funcionó. Conocer tu metabolismo es clave para perder peso de forma saludable. Cada cuerpo es un mundo y cada metabolismo también. Eso hace que cada uno necesite un tipo concreto de alimentación.

El metabolismo de una persona es el proceso por el cual el organismo, mediante reacciones bioquímicas, transforma la energía (calorías) contenida en los alimentos que ingerimos en el combustible que necesitan las células de nuestros órganos para crecer, reproducirse, mantener sus estructura, logrando que nuestros órganos se encuentren sanos y funcionen correctamente. Esta energía obtenida es la que nos permite realizar todas nuestras actividades.

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El metabolismo basal corresponde a la mínima energía que las células necesitan para subsistir y mantener los órganos en funcionamiento, y depende de varios factores que son únicos de cada persona como: el sexo, el peso, la talla, la edad, el componente genético y la actividad física que uno realice.

Es importante saber que existen, también, factores ambientales que pueden aumentar o disminuir el metabolismo. Dentro de ellos, se encuentran:

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• La masa muscular, que se denomina masa metabólicamente activa, ya que es la única que puede aumentar el metabolismo basal. Medio kilo de músculo quema 6.5 calorías por día en reposo y exige más calorías para ser quemadas en nuestro cuerpo que la grasa. Es por esto que, cuanta mayor cantidad de músculo tengamos, más calorías quemaremos diariamente. Esto podemos conocerlo cuando realizamos la bioimpedanciometría como parte del examen físico en el consultorio.

Mayor superficie corporal total: A mayor superficie corporal necesitaremos más energía para mantener las actividades de nuestras células.

Sexo: Las personas de sexo masculino por lo general suelen presentar un porcentaje mayor de masa corporal muscular a diferencia de las mujeres, por lo que su gasto metabólico basal suele ser mayor.

Temperatura corporal: La presencia de un estado febril o condiciones ambientales frías aumentan el gasto energético.

Hormonas tiroideas: son un regulador clave del metabolismo basal. Las concentraciones altas aumentan la tasa metabólica (hipertiroidismo) y las concentraciones bajas la disminuyen (hipertiroidismo). Esto implica que es muy importante conocer el estado endocrinológico del paciente antes de someterlo a un plan alimentario para descenso de peso.

• Aspectos de la actividad del sistema nervioso: La liberación de hormonas de estrés (adrenalina, noradrenalina) aumentan la tasa metabólica basal.

Etapas de crecimiento en el ciclo vital: En el embarazo, la lactancia y la niñez la energía necesaria para el mantenimiento celular es mayor, así como también a medida que aumentamos en edad.

Consumo de cafeína o tabaco son dos factores que pueden modificar el gasto metabólico también.

• Debemos tener presente que cada metabolismo, así como cada individuo, es único e irrepetible y lo que comemos puede actuar como nuestro remedio, o todo lo contrario.

Para ayudar a nuestro metabolismo existen cuatro leyes sobre nutrición creadas por el doctor Pedro Escudero (“Padre de la nutrición”) que deberíamos tener presentes; la ley de la calidad, la ley de la cantidad, la ley de la armonía y, finalmente, la ley de la adecuación, que considera que toda dieta deberá ser la apropiada para cada individuo en particular, teniendo en cuenta: la edad, el sexo, su nivel de actividad, su trabajo, horarios, estado de salud, hábitos culturales, gustos y economía. Esto implica una adecuada elección de los alimentos, así como una adecuada preparación. Esta ley resulta la más importante y fundamental de las cuatro a ser respetada por un médico que quiere ayudar a su paciente, debiendo cumplirse siempre y en todos los planes de alimentación.

Por la doctora Virginia Busnelli, Médica especialista en Nutrición. Directora Médica de CRENYF.

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