Fueguinos adoptaron cuatro hermanos: “Fue un enamoramiento a primera vista que estamos fortaleciendo”

INFORMACIÓN GENERAL 14/07/2017
Para Silvia y Román el deseo de ser padres posibilitó la adopción de cuatro hermanos salteños. Hace quince años, después de dos de casados, comenzaron los trámites, y en mayo pasado lograron formar la familia grande que deseaban. “Por supuesto que no todo es color de rosa, pero tampoco es algo difícil a través del amor que se les puede brindar”, contó Silvia en Tarde pero Seguro.

La historia de los cuatro niños salteños se cruzó con la de Silvia y Román, una pareja fueguina que había iniciado los trámites de adopción hace quince años. Este año, en mayo,  Silvia recibió el llamado que había esperado todo este tiempo y decidieron formar una familia. Hoy los seis disfrutan del vínculo que comenzaron a formar, tienen la guarda de adopción, y en enero podrían firmar la adopción definitiva.

“Todo empezó con el llamado de la jueza, es raro que un juez te llame por teléfono a media mañana de un día lunes de mayo,  y te diga ´estamos evaluando su carpeta´. Yo como ya tenía varias experiencias pensé que era una llamada más del montón pero el 31 de mayo cambió mi vida”, aseguró Silvia, quien fue entrevistada por el programa Tarde pero Seguro (94.5).

Hace 15 años, Silvia y Román habían presentado su carpeta con fines de adopción, tenían solo dos años de casados cuando junto a su marido iniciaron los trámites.

“Primero tenía la intención de adoptar bebés, y cuando fueron pasando los años pensé que era mejor que sean un poquito más grandes. En cada entrevista me preguntaban si quería que fueran hermanos y para mí no había problemas, que vengan los que vengan, la casa es grande, ahora me quedó chica, me han invadido parte de mi soledad, tengo compañía, gente con quien charlar y con quien pelearme, de hacer sugerencias, qué queremos comer y tomar decisiones”, contó.

Silvia recordó que poco tiempo después de casados “llegamos al hecho de que yo no podía quedar embarazada entonces cuando fui a una operación en la cual me sacaron las dos trompas  y la fertilización in vitro no funcionó, dije no voy a seguir insistiendo  ni gastando plata porque era mucho dinero lo que había que gastar en ese momento”.

En ese momento decidieron ir por otro camino, la adopción, que sabían que también iba a ser tedioso, por los tiempos. “Primero lo tuve que trabajar mucho con mi esposo al tema, hasta que el aceptó y accedió a aceptar tener hijos adoptivos del corazón. Tomamos la decisión juntos. Hoy es el que más se entusiasmó el, y es el que más lleva la batuta con todo el grupo incluyéndome a mí”.

Silvia y Román adoptaron cuatro hermanos, que tienen entre 8 y 11 años. “La mayor quedó en Salta ya que está viviendo en pareja, y tiene un bebé, así que también soy abuela adoptiva, nos llevamos todos muy bien”, contó la madre.

¿Cómo fue el primer contacto que tuvieron? “La primera llamada que tuvimos después de hablar con la jueza nos presentamos y fue un enamoramiento a primera vista, lo que tiene  que ser en un primer acercamiento para que todo funcione bien”, recordó.

Todo eso ocurrió en mayo y los siguientes pasos se dieron rápidamente. “A partir de esos primeros llamados me empezaron a llamar mamá inmediatamente, fue una vinculación súper rápida. Luego viajamos a Salta y en la audiencia que tuvimos con la jueza directamente nos los entregó y empezamos a hacer la vinculación. Ese mismo día durmieron con nosotros y luego recorrimos todo Salta para conocer con ellos”, contó.

Hasta llegar a formar una familia en el otro extremo del país, los cuatro niños habían estado institucionalizados desde los siete años. “Eran muy chiquitos, pero nunca se habían separado. Yo no conozco toda su historia, y no es que no quiera conocerla, pero quiero empezar desde ahora en adelante lo que pase”, afirmó Silvia.

Los chicos ya pasaron el primer día del padre junto a Román. “Fue un día emocionante para mi esposo, él se hizo el dormido y ellos fueron a sorprenderlo con el desayuno”, dijo.

En su vida cotidiana también es una sorpresa cada día. “El que se levanta primero arranca con el desayuno y así nos vamos sumando todos. Los chicos están anotados en colonia de vacaciones del Municipio, van a estar contenidos y los voy a acompañar, además van a la escuela los cuatro por la mañana porque necesitan estar juntos”.

Silvia cuenta que los cuatro hermanos son muy distintos y por supuesto “no todo es color de rosas, pero tampoco es algo difícil de poder adaptarse y que ellos se adapten a nosotros, es el amor que se les puede brindar, la capacidad con la cual nosotros podemos resolver conflictos cuando ellos se pelean o discuten  y tenés que sentarte a dialogar con cada uno de ellos.  Eso es algo que charlando siempre se resuelve”.

La pareja tiene la guarda con fines de adopción que dura seis meses. “El juicio se iniciará de oficio y en enero cuando vayamos a salta directamente firmaremos la adopción plena. Lo charlamos con mi esposo pero era una decisión que habíamos tomado antes, fuimos a lo seguro, esto es lo que queremos y a lo que apuntamos”, remarcó.

Durante estos quince años tuvieron varias entrevistas y la opinión de quienes conocieron su historia. “Es algo que nosotros queríamos formar esta familia, y conseguimos el propósito de ayudar a otras personas y agrandar nuestra familia, hoy puedo decir que la agrandé y ponemos el hombro para salir adelante”.

“Ahora es tiempo de conocernos y a ese enamoramiento hay que seguir fortaleciéndolo para que crezca. Este plazo de seis meses que nos dio la jueza es para terminar de conocernos y complementarnos unos a otros y poder decir, formamos una familia”, cerró.

Te puede interesar