Los argentinos, más optimistas: creen que bajará la inflación y están más propensos a comprar bienes durables

Economía 20/04/2017 Por
Informes privados aseguran que está mejorando el humor de la gente. Las expectativas de inflación son las menores en cuatro años y crece la confianza en el rumbo económico. Pero algunos indicadores son interpretados más como una recuperación de errores propios antes que logros del Gobierno
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Los argentinos comienzan a dar muestras de optimismo en el rumboeconómico del Gobierno y confían en que la situación del país podrá mejorar en el futuro.

No es un dato menor: los principales indicadores que registran las expectativas de la gente se vienen situando en niveles muy bajos desde la asunción de Macri, cuando todavía había esperanzas en el nuevo gobierno.

Además, los últimos datos del Indec y de consultoras privadas ofrecen un panorama desalentador en varios indicadores.

Por ejemplo, según el Observatorio Social de la UCA un tercio de los argentinos es pobre, dato que no se animó a desmentir el propio Mauricio Macri.

En otro ítem, la consultora CCR calculó que el consumo descendió 4,7% el año pasado; una cifra similar al 4,6% de caída de la actividad industrial que aportó el Indec.

El propio ente estadístico señaló que la economía retrocedió 2,3% en 2016, mientras que el desempleo se acentúo 0,7% en el último año.

Y las cifras oficiales de la inflación, uno de los principales temas a resolver por el Gobierno, mostraron un acumulado de 6,1% en el primer trimestre del año, lo que complica la meta del 17% fijada por el Banco Central.

Justamente en este punto es donde se encuentra el primer signo de repunte en la percepción de los argentinos de acuerdo con el informe mensual Expectativas de Inflación de la Universidad Torcuato di Tella (UTDT).

Según el trabajo, la mediana –valor que se sitúa en la mitad de las respuestas– de la inflación esperada para los próximos 12 meses se ubicó en 20% en abril.

Se trata del nivel más bajo de los últimos cuatro años, cuando la mediana de la inflación esperada fue 25% en 11 meses, mayor a 25% en 32 meses y menor a 25% en 4 meses, según indicó la universidad.

De esta manera, el optimismo que manifiesta este informe coincide con el del titular del Banco Central, Federico Sturzenegger, quien cree que todavía es factible que el alza de precios de este año no supere el tope de 17% previsto por la entidad.

Esto, a pesar, de que la inflación de marzo según el Indec se situó en 2,4%, mientras que el de febrero lo había hecho en 2,1%, haciendo que el techo oficial se convierta en una especie de misión imposible.

Y también a pesar de que el propio Sturzenegger haya subido las tasas de interés al ver que la inflación núcleo –es decir, la que no contempla las variaciones estacionales– “no estaba bajando” al ritmo que esperaba.

Por otro lado, según el promedio de las expectativas inflacionarias de la Universidad Di Tella también retrocedieron: 3,9 puntos porcentuales en abril con respecto a marzo, ubicándose en 27,4%.

"Las expectativas de inflación caen en la Capital Federal y el Gran Buenos Aires y se mantienen en el Interior del país con respecto a marzo", resumió Juan Cruces, director del Centro de Investigación en Finanzas de la UTDT.

Además, Cruces añadió que esta reducción se pudo comprobar "tanto para los sectores de ingresos altos como para los de ingresos bajos".

Pero el “buen clima” no se reduce únicamente a la inflación, aunque sea el tema que más desvela tanto al Gobierno como a los consumidores.

Un estudio de Kantar TNS Gallup también señala que mejora la percepción sobre la situación general del país y las expectativas de consumo a largo plazo.

De hecho, su Índice General de Expectativas creció tres puntos, pasando de 81 puntos en febrero a 84 en marzo.

Las mismas cifras se evidenciaron en cómo la gente percibe la situaciónactual, mientras que el pronóstico sobre la situación futura también creció levemente: el índice subió de 72 a 74 puntos entre febrero y marzo, respectivamente.

La mejora que se evidencia en los entrevistados por este informe va en sintonía con las declaraciones del ministro de Hacienda, Nicolás Dujovne, quien a fines de febrero “decretó” la salida de la recesión.

También con las últimas declaraciones del funcionario en las recientes reuniones con el Fondo Monetario Internacional, donde explicó: “Nuestra estrategia fue normalizar la economía y poco a poco lo fuimos logrando”.

Pero el Gobierno no debería alegrarse rápidamente con las cifras reportadas por Kantar TNS Gallup.

La consultora que este movimiento positivo registrado en su informe hay que interpretarlo más como una recuperación de los efectos de las decisiones realizadas por el Gobierno a partir del segundo semestre del año pasado.

En este punto coincide con las últimas opiniones del economista MiguelAngel Broda, quien evaluó que "la reactivación es muy escasa, lo que está poniendo en riesgo los objetivos a largo plazo”.

Pero para los entrevistados por la consultora, el rumbo económico no sería tan desfavorable.

En esta dirección, la gente mostró un crecimiento en la propensión a adquirir bienes durables, que puede leerse como un signo de confianza en la economía a largo plazo.

Este indicador registró una pequeña suba: 4%, al pasar de los 92 puntos de febrero a los 96 de marzo.

Para situarlo en contexto, se trata de una recuperación luego del programa Precios Transparentes implementado por el Gobierno, que provocó temor en la compra de este tipo de bienes.

En efecto, la propia Secretaría de Comercio asumió la “culpa” por los efectos de esta norma con la prórroga de los planes Ahora 12 y Ahora 18, además de la inclusión de modalidades de 3 y 6 cuotas sin interés para la compra financiada de los rubros indumentaria y calzado.                                                                                                                             

En febrero, cuando entró en vigencia el programa, el indicador de Kantar TNS Gallup se desplomó 20%, al bajar de 112 puntos a 92, mostrando claramente cómo incidió la medida en el ánimo de los consumidores.

Para abril y mayo, el Gobierno espera que el consumo mejore, basándose en el aumento de poder adquisitivo de los trabajadores cuyos salarios aumentaron en base a las actualizaciones de las paritarias.

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