Rivarola aseguró que “el promedio sigue siendo un empleado por día”

Locales 24 de noviembre de 2016 Por
El dirigente del Centro de Empleados de Comercio marcó el inicio de una nueva caída en el empleo en la zona norte, luego de una meseta en los últimos dos meses. La incertidumbre en la industria, que impacta en el circulante y en las empresas satélites, restringe las compras en todos los rubros. Ya no hay expectativa por el regreso de los metalúrgicos a su puesto de trabajo para mediados de enero, como otros años. Definió un “panorama negro” por la falta de consumo que, lejos de reactivarse, se profundiza.
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El dirigente del Centro de Empleados de Comercio Daniel Rivarola, expuso un “panorama negro” en el sector, que atraviesa todos los rubros, no sólo la electrónica.
Por Radio Fueguina, indicó que la situación “sigue inestable” y que, luego de “una meseta” en los últimos dos meses la caída se volvió a reactivar “y lamentablemente volvemos a tener gente despedida”. “Van de a uno, no son despidos masivos. Está previsto el cierre de un comercio de la zona, hay otro con el que posiblemente hagamos un acuerdo de reducción de jornada, porque también está muy complicado”, dijo, aludiendo en algunos casos a comercios tradicionales y que llevan muchos años en la ciudad.
“La situación del sector comercial sigue en crisis, y se suma la situación de las electrónicas y las vacaciones, que nos afecta de forma directa en el sector de limpieza, que también representamos”, dijo.
“El mes de noviembre no es alentador, más allá de la pauta salarial acordada, que pudimos ratificar la semana pasada en Buenos Aires. Es un aliciente para aquellos que tienen empleo pero no resuelve el problema de los que lo han perdido”, alertó.
Lo cierto es que en materia de pérdida de puestos de trabajo “el promedio sigue siendo un despido por día. Hay veces que no tenemos nada, y otros días que tenemos dos. A partir de diciembre tenemos el cierre de un local comercial que se dedica a la construcción. Veníamos sosteniendo una reducción de jornada y no alcanzó el esfuerzo realizado por la empresa, así que va a terminar cerrando sus puertas”, confirmó.
Se trata del comercio ubicado en Alberdi y Espora, una esquina tradicional de la ciudad. “Es una decisión tomada por la empresa, hoy tenemos una asamblea con la gente y mañana veremos cómo avanzamos con la reducción de jornada en otro local”, informó.
En este comercio de materiales de construcción que cierra sus puertas “quedaban cinco empleados, que pierden su trabajo”. Se mantenía el plantel mínimo dado que en junio pasado realizaron un acuerdo de reducción de jornada, “y algunos empleados fueron traspasados a otra empresa y otros arreglaron y renunciaron; fue un acuerdo de partes. Ya habíamos perdido cuatro puestos. Ahora la decisión es cerrar directamente. La causa es la falta de ventas, pero no aducen problemas económicos y van a pagar las indemnizaciones como corresponde”, aclaró.

No se vende nada

La realidad en la zona norte es una recesión creciente, que no distingue rubro. “Hay una realidad, una recesión en la venta comercial y en la construcción, que hace que aquellos que están en otros rubros tengan la misma baja. La tiene la electrónica tanto como la tiene la ropa”, dijo.
No hay circulante, por pérdida de poder adquisitivo y por pérdida de empleo, y la espiral sigue en descenso. “Pasa por ahí y en la medida que no se generen nuevos salarios, hay más incertidumbre”, advirtió.
Las expectativas para las ventas en las fiestas de fin de año están puestas en lograr pagar aguinaldos y no mucho más. “En el sector nuestro esperan las ventas de fin de año para hacer frente al gasto extraordinario del aguinaldo. Esperemos que los comerciantes tengan un poco de razonabilidad, bajen algunos precios e incentiven a la venta antes del éxodo vacacional. Habíamos planteado que traten de hacer algún tipo de campaña con el compre fueguino, porque la mayoría de la gente que se va de vacaciones termina comprando los obsequios en el norte. Por lo menos que viajen con los obsequios en sus vacaciones”, señaló.
Rivarola definió un “panorama negro, porque no tenemos certidumbre con respecto al sector industrial. Mientras el estado pague en término, la masa salarial del empleado público todavía consume. Si esto sigue avanzando en el sector industrial, con esta medida por la que se va BGH y distintas fábricas, obviamente cada vez vamos a ser menos nosotros también. Por cada baja de un empleado metalúrgico hay una proporcionalidad de una baja en el comercio, más uno de seguridad, uno de gastronómicos. Esos sueldos de las fábricas y de los que no son metalúrgicos que se dejan de percibir, también dejan de volcarse al comercio”.

Enero vacío

A diferencia de otros años, el regreso no está garantizado y se diluye la expectativa de repunte: “Los meses normales de noviembre y diciembre tenían la esperanza de regreso de la gente a mediados de enero. El problema hoy es su regreso. Ante la duda y la incertidumbre, los que podrían haber gastado un poco más, no lo hacen. No hay venta de electrónicos, ni de una pilcha extra, salvo la que van a usar en las fiestas, pero fuera de eso no hay consumo”, sentenció.
Como efecto colateral, apuntó que se está registrando un aumento del empleo en negro “que nos está haciendo salir más a la calle y reclamar más inspecciones al Ministerio de Trabajo, porque el empleador lo primero que hace es evadir aportes, que es la idea de tener un empleado en negro”, concluyó.

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